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La comprensión de símbolos desde la experiencia

Los símbolos pueden explicarse con palabras, piruetas intelectuales, ejemplos y asociaciones de ideas, pero su comprensión pertenece a un nivel de realidad que no se puede validar sobre el papel sino sobre la experimentación.
El diálogo que se abre al mirar cualquier acontecimiento a la luz de los símbolos es prodigioso en la medida en que logre que la capacidad intelectual se preste a fecundar el terreno que se pone a la vista, inmensamente fértil y acogedor cuando está sano.
Cuando eso es así, el resultado puede ser un fruto real, y no hay nada que creer, demostrar ni defender. Ésa es la magia para la que trabajo, si se me permite la palabra magia. Y es también eso lo que mejor explica la eficacia de cada clase de Tarot y movimiento –con experiencias reales a través de la música y el juego-, cuya próxima sesión es este viernes 7 de febrero, como siempre en Munay Río Abierto, en el barrio madrileño de Delicias.
Con todos mis respetos a quien busca que le adivinen el futuro, quede aquí aclarado que ésa no es mi tarea, pese a que -bien es verdad- en cada sesión puede desvelarse una tendencia que podría ser el germen de un porvenir. Pero la gracia de los oráculos es precisamente liberar el futuro de condicionantes y enriquecernos, haciendo realidad en la tierra todo el potencial disponible.
Si la gloria eterna no empieza aquí, qué clase de eternidad sería? Aprovecho para aclarar que no hay ninguna creencia asociada a este oráculo ni a la que este oráculo contradiga. Y que quizá concibieron el Tarot así, sin palabras, para que lo podamos completar entre todos.
En un momento de cuestionamientos de calado tan hondo por todas partes, confío en que los arquetipos del Tarot y todo conocimiento simbólico encuentren su lugar de honor, como puentes entre lo masculino y lo femenino, para que germine la obra de arte única que somos cada uno. Gracias por ser y por permitir que la vida te despliegue.

Conócete a ti mismo

La vida es mucho más sabia de lo que ahora alcanzas a explicarte, y te trae lo que sea que necesitas para descongelar y vivificar potenciales de los que quizá ni siquiera eres consciente, tal es el grado de negación u olvido donde los has confinado. Aceptar cada cosa que la vida te trae -o te quita- como apropiada para tu momento en función de tu pauta evolutiva, no significa que no te incordie -te enfade, te frustre, te duela, te apene…- más bien incluye en primer término acoger lo que sea que te está despertando de entrada.
Trabajar con un oráculo, por ejemplo el Tarot, ayuda a afinarte con quien realmente eres –en contraste con quien estás siendo en función de resabios y negaciones– a través precisamente de la vivencia que más atrape tu atención en el momento de la consulta –a través precisamente de la vivencia que más te desafina.
Una sesión con las cartas es un fogonazo de luz que puede ayudar a ver claves imprescindibles, pero con cierta frecuencia se hace recomendable un acompañamiento mínimo -entre tres y cinco sesiones-, bien por lo agudo de la situación, o por su persistencia; bien porque se trata de un episodio recurrente, bien porque algo se ha movilizado y se ha abierto un proceso de cambio…
Agradezco mucho el buen trabajo desarrollado por las personas que se han acercado a la consulta para acogerse a ese “programa” que empecé a publicitar hace unos meses. La sorpresa al tirar de un hilo no es lo que va apareciendo, o no tanto, sino el efecto real que tiene en todos los órdenes de la vida de la persona. Y por ahí es fácil apreciar que el episodio que duele es como el botón de muestra que sintetiza lo que la conciencia está pidiendo.
Se trata, en cualquier caso de un trabajo de desarrollo personal encaminado a que seas quien realmente eres.
Para la ocasión, un texto irrefutable en un templo de sabiduría eterna:
Te advierto, quien quiera que fueres, tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el Tesoro de los Tesoros. Hombre, conócete a ti mismo.

Oráculo de Delfos

Cada clase de Tarot, un oráculo

Acudir a un oráculo significa disponerse a una pista para el camino en el momento presente –tanto a una flecha que señale por dónde es, como al lastre que necesita disolverse para poder emprender el movimiento.

Después de años comprometida con el Tarot, tanto consultándolo como impartiéndolo,  he decidido este año dar a cada clase mensual (*) un carácter de oráculo, algo que no sólo lo hace tan útil como una lectura de cartas sino que también hace crecer exponencialmente su carácter didáctico.

Los instrumentos que utilizamos siguen siendo la expresión creativa, especialmente desde el movimiento corporal, y recorreremos en un orden preciso todos los arcanos, pero el grueso de la sesión se apoyará en la magia del presente y nos acomodaremos a trabajar con la secuencia de cartas que afloren de manos de los participantes en ese momento. El conjunto dará un resultado muy particular que, a su vez, se traducirá a tantos significados concretos como personas. Pero además cada cual se llevará un mensaje concreto como guía útil muy precisa para su recorrido.

De esta manera, cada clase tendrá un contenido completo y lleno de sentido; mi intención en este caso es dar una utilidad inmediata y directa a cada clase y, sin perder de vista a quienes están interesados en hacer todo el recorrido, atender también a quien tiene intención de acudir a clases sueltas, a golpe de disponibilidad o de necesidades puntuales.

Continuamos el próximo viernes, 7 de febrero este particular viaje del héroe, con La Rueda de la Fortuna, La Fuerza, El Colgado y El Arcano Sin Nombre. Y nos abriremos a continuación al oráculo que el momento disponga, mediante la extracción de cartas que darán a cada participante un mensaje concreto y nos ayudarán a explorar todo un conjunto de interacciones a través de la música y el movimiento, pautado y también libre.

Os espero en Munay Río Abierto y estoy disponible para responder de mil amores a cualquier duda que me plantees por aquí o por donde tengamos hecho el contacto.

Yo creo que las clases resultan de utilidad a más niveles de los que soy capaz de explicar en un escrito, y que la mejor forma de saber si te sirve es animarte con una sesión. Dicho quede con cariño y con todo mi compromiso hacia la sanación en favor de cada pauta evolutiva.

Agradezco infinito esta posibilidad en la preciosa sala de Munay a Mariano Castillo, así como a todo cuanto lo hace posible, empezando por las personas que se interesan por este conocimiento. Y desde luego a la escuela Río Abierto, cuya formación para mí ha sido y es determinante en todos los órdenes de mi realidad.

Gracias y a la orden.

(*) calendario de clases mensuales, siempre de 19.00 a 21.00:

11 octubre
15 noviembre
20 diciembre
10 enero
7 febrero
6 marzo
17 abril
8 mayo
5 junio
  

 

 

 

 

Aprovecha esta punta de la estrella de Venus

El cielo te propone una alineación con tus deseos más verdaderos, los que concuerdan con el anhelo de tu alma -en tu mano está abrir tu ser encarnado a esta oportunidad con la que comprender de qué se trata lo que algunos llaman una “puerta cósmica”. Ahora sé que esa expresión expresa cosas más cotidianas que lo que me parecía la primera vez que la oí, cuando me creía que era una fantasía propia de la ciencia ficción, algo más apocalíptico que prometedor.

Liberarte de imposturas anquilosantes y de velos tramposos puede ser un paso previo necesario hacia la realización de quien realmente eres, y no siempre es fácil porque enfoca con una luminosidad insoportable lo que necesites ver para limpiarte de lo que no sirve.

Pero no siempre es necesario, a veces el propio compromiso contigo, con lo que te corresponde profunda y realmente hace que todo lo demás se vuelva abono fértil para lo nuevo.

Por lo que parece también, este fenómeno está coincidiendo con varios planetas retrógrados, según dice @Pablo Flores Laymuns  (www.astroterapéutica.com) quien resalta la posibilidad, precisamente, de que todo aparezca bloqueado por ese motivo.

Por mi parte, sin saber de astrología aunque me declaro fascinada por semejante conocimiento, creo que cada vez que surge una posibilidad fuerte y profundamente transformadora, aparece también una resistencia igual de fuerte, así que me imagino que por ahí puede estar andando la cosa.

Creo que sin esa diferencia entre el anhelo profundo y la realidad generada no habría conflicto, pero tampoco se daría la energía que provocan los contrastes y que se hace necesaria para el movimiento que el alma y la vida están pidiendo.

Si, como dicen algunos, los símbolos funcionan también cuando no los conocemos, la confluencia astral que nos asiste y que viene en llamarse “punta de la estrella de Venus” quiere ayudar de forma dulce y benéfica a tu alegría y tu disfrute como impulsos de tu realización. Y también -quizá- están activadas un buen número de resistencias que conviene atender para que puedan soltarse una vez dejen de ser necesarias. 

Por mi parte y apoyándome en los símbolos que sí conozco, me gustaría ofrecer mi ayuda para acompañar el camino ojala que hacia el anhelo del alma, utilizando una expresión que aprendí de mi querida Graciela Figueroa, y que ya he hecho mía para expresar algo que impulsa la realización del ser.

Que sean unos días para aceptar nuevas aperturas y movimientos. Que la hermosa, vital y sensual Venus esté alineada con el Sol, nuestro astro Rey, el responsable de nuestra existencia y el que representa a nuestro corazón no debe ser cualquier cosa. pero ya me estoy extralimitando otra vez, que ya he dicho que yo no sé de Astorlogía. Por ahora, ojo.

Aquí estoy con las cartas del Tarot, que de eso sí que sé.

Muchas gracias. Si quieres pedir una consulta, puedes hacerlo por aquí. 

 

6 y 7 de julio, Tarot y movimiento

cartel tarot 2019
Aprender el significado de las cartas del Tarot pasa por una expansión de la conciencia que puede ser la mejor celebración para tu cuerpo y para tu alma, por un camino de fluidez y facilidad que te sorprenda y que te ayude a reconocerte en quien realmente eres.
La oportunidad de dedicar un fin de semana a asomarnos a ese conocimiento puede ser el mejor regalo hacia la inflexión que estás necesitando, además de la apertura cierta a un conocimiento francamente útil en tu día a día, incluida tu dedicación profesional, por supuesto.
Seguramente, cada momento es bueno para aprender aquello que está a favor de la mayor fluidez vital y cordura, éste parece resultar óptimo, dada la necesidad perentoria de avanzar hacia quien realmente somos cuando fuera todo parece querer confundirnos de nuestra esencia.
Copio y pego lo publicado en la página de Munay Río Abierto, que es donde se desarrollará el taller, a modo de programa-guión, y me ayuda a aclarar que el curso está enfocado a re-conocer todos los arquetipos.
Por más que resulte apabullante tanta información seguida, el planteamiento y las herramientas del curso hacen que se vuelva fácil y que se vuelva un proceso digestivo, liviano, sanador y muy elocuente.
Si bien, no es posible en un fin de semana profundizar tanto como aconseja un conocimiento tan vasto y tan profundo, sí que es suficiente para abrir compuertas de una sabiduría que está ahí siempre.
La colección de imágenes universales que conforman el Tarot recobran en ti su significado completo y se vuelven una colección de lámparas maravillosas, con frecuencias de luz que ayudan a ver el sentido de cada cosa, de cada momento, de cada situación.
En este taller intensivo recorreremos los arquetipos de este libro sin palabras, resonando con ellos a través del cuerpo, con dinámicas apoyadas en la música, en el silencio, en la expresión creadora, por caminos que ayudan a encontrar significados reales y, sobre todo, a integrarlos con facilidad y fluidez para que se pongan a nuestro servicio.
No necesitas conocimientos previos. Trabajamos sin calzado y con ropa cómoda.
  • Taller de fin de semana: 6 y 7 de julio, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 los dos días
  • Precio: 160€. 
  • Información y reservas en info@munayrioabierto.es, o +34 651 840 300
  • En Munay Río Abierto Madrid. Calle General Palanca 24. <M> Delicias.
  • Con Lola Bastos. Teléfono + 34 669 386 379
1. LA CREACIÓN 
0. El Loco: el protagonista, Ser, instinto, libertad, potencial infinito.
I. El Mago: Unidad, Creador, Todo
II. La Sacerdotisa. devoción, dualidad
III. La Emperatriz: Tierra, placer, abundancia.
IV. El Emperador: dirección y sentido, límites, pensamiento racional.
Arcanos Menores: Bastos: Fuego, inspiración, transmutación, pasión…
2. EL VIAJE, LA EXPLORACIÓN EXTERNA
V. El Hierofante: vértigo, expansión, maestría.
VI. El Enamorado: el compromiso que libera,
VII. El Carro: movimiento de avance, anchura, dar-recibir
VIII. La Justicia: equilibrio, principio de causa efecto.
IX. El Ermitaño: valentía, independencia, misión
X. La Rueda de la Fortuna:… y la vida sigue con sus propuestas.
Arcanos menores: Copas: el Agua: conectividad, iniciación, amor…
3.-  EL VIAJE INTERNO
XI. La Fuerza: coherencia, alineación de centros Inteligencia-corazón-instinto.
XII. El Colgado. observación, suspensión del ego
XIII. La Muerte: transformación, muda la piel
XIV. La Templanza: el ángel de la guarda, apertura a la ayuda
XV. El Diablo: la sombra, el ego, las adicciones
XVI. La Torre, el fracaso liberador.
Arcanos menores: Espadas: el Aire: pensamiento, verbo, verdad.
4. EL CAMINO DE VUELTA
XVII La Estrella: certeza de guía afortunada
XVIII La Luna: ciclos, misterio
XIX. El Sol. verdad, luz, vida
XX. El Juicio: la puerta al paraíso, el perdón, la visión de lo próximo
XXI. El Mundo. Danza y bendición
Arcanos menores: Oros: la Tierra: encarnación, concreción, construcción

Un puente, una liberación

Aun cuando es para liberarte de imposturas y de armaduras inútiles y caducas, el cambio duele. Aun cuando el momento está siendo un salto hacia lo más vital y alegre de tu corazón, no es fácil desprenderte de lo que lo impide. Toda tu fricción interna -venga de donde te parezca que venga- es sólo el impulso necesario, ciertamente incómodo, para atravesar un puente que puedes comprender en la teoría y que nadie puede recorrer por ti. Y no hay nada en tu estructura mental en este momento que pueda hacer de bastón, porque el propósito es tan exclusivamente tuyo y descansa tan en tu esencia única que no existen recetas ni resulta fácil de entender con la razón. Se trata de caminar con la guía del corazón -se trata de dar pasos heroicos, porque son pasos reales y porque están afinados con tu sensibilidad más exquisita. Eso significa pasar muy cerca de una herida a la que quizá nunca hayas querido entrar o a la que quizá le falte algo por restañar o puede ser que esté ya curada, pero la cicatriz está demasiado cargada de dolor siquiera en un nivel recuerdo… Pero no parece que haya otra opción más que avanzar, cuando está lista una liberación quiere encaminarte en armonía con tu alma. Y, aunque puede ser muy rápido, no hay prisa que tengas que hacer valer, porque se trata justamente de acompasar tu ritmo vital más verdadero, y porque todo ha de darse dejándote abrazar  por una parte de ti donde el tiempo no es lineal, aunque eso sí: el momento te necesita en una actitud de avance incondicional, desapegada de viejos requerimientos. Que sea en escucha plena de tu corazón, en esta mañana luminosa de cantos de pájaros y olor a jazmines.

(Por si no se aprecia en la foto, la interpretación corresponde a la secuencia Cinco de Bastos-Seis de Copas-XIII Arcano sin nombre)

 

Siempre a la orden

El futuro maneja claves que hoy no están

El futuro maneja claves que hoy no están. Ahí empieza y acaba todo lo que quiero decir pero voy a seguir un poco: el futuro es más grande de lo que podemos alcanzar a anticipar con los parámetros de hoy -sólo nos podemos ocupar de hoy.

Con esto renuevo mis argumentos para no pretender jamás adivinar el futuro en la consulta aunque lo parezca a veces, porque lo único que haría es empequeñecer de forma antinatural lo que necesariamente tiende a la expansión.

Y, para la ocasión, rescato un texto de hace dos años en un momento de descubrimientos en la dirección de resoluciones inesperadas con efectos inmensamente superiores a lo previsible, también en primera persona, así que no puede ser más verdadero. Ahí va, con una confianza renovada en que la vida es todo lo grande, sabia, amorosa y vital que le permitamos sin pretender saberlo todo, y se manifiesta en función de nuestra disposición a ensanchar el cáliz que somos:

Me pregunto cómo podría adivinar yo el futuro, cuando creo que las posibilidades de cada momento son infinitas, tanto que la mayoría no se me alcanzarían jamás. Y, más aún, ¿como osaría hacer semejante cosa cuando vengo siendo testigo de caminos que se abren nuevos y que son inmensamente mayores y mejores que lo que la persona en cuestión habría elegido, desde la situación que estaba viviendo y que le trajo a la consulta?

El privilegio de trabajar con las cartas del Tarot viene de entrar a lo grande en el presente, que es donde ocurren las cosas, que es donde vive la impaciencia, el dolor, la alegría, el amor, la curiosidad, los recuerdos y los anhelos. Y es donde se abren las posibilidades, se sanan las memorias y se liberan los lastres. 

El lenguaje simbólico de las imágenes arquetípicas permite una apertura hacia una comprensión tan grande y tan profunda de cada cosa que me sigo maravillando una y otra vez. 

Y no sería posible sin el impulso de la situación de que se trate en cada momento. Así que gracias. De todo corazón por contar conmigo. Es un privilegio. 

Aquí puedes contactar conmigo.

Otra mayoría de edad

Al hilo de una tragedia que me tenía atenta a la tele, veo al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. Lo reconozco inmediatamente porque ya lo era cuando yo vivía allí y fue uno de los personajes de quienes tuve que despedirme cuando dejé aquel periodismo, aunque en este caso no fue ninguna obligación porque me caía especialmente bien. (Voy a confesar, así, entre nosotros, que el hecho de que su predecesora fuera Celia Villalobos, habría hecho bueno, creo, a cualquier sustituto. No hay palabras para explicar con facilidad la alegría que me llevé cuando la nombraron ministra de Sanidad. Supongo que debería de haberlo sentido por los administrados, pero había algo como de supervivencia en primera persona que hacía que sólo me importara que se fuera de allí).

La estampa de Francisco de la Torre, Paco para todos en cuanto cruzas dos palabras con él, a quien creo que no había vuelto a ver desde entonces, ha sido como el interruptor que me ha ayudado a darme cuenta de que un fin de semana como hoy, pero de 2001, viajé a Madrid convocada por los rigores de Fitur, y me reuní con el intendente de mi empresa ante el que reportaba, para decirle que me quería ir aprovechando las ventajas que ofrecía un expediente de regulación de empleo (ERE) que estaba entonces vivo y que era como una fiera corrupia para la mayoría de la plantilla, sobre todo para los más veteranos.

Voy a aprovechar –no sé si como quien trata de recuperar la honra o para hacer justicia con aquel jefe, que intentó por todos los medios que no siguiera mi plan– para decir que si hubiera querido habría podido rascar una mejora en mis condiciones laborales y que él no quería ni darse por enterado hasta que no me lo pensara y volviera a Madrid a reunirme con él. Por teléfono, después, me pidió que entre los dos revisáramos los lugares del mundo donde yo creyera que podía encajar porque había delegaciones en movimiento y yo tenía que estar donde me sintiera bien… Pero yo estaba más que decidida a irme, y no me apeé; era como si una ola me llevara por delante, con una alegría tan fuerte y tan evidente que se hacía incomprensible para quienes no me conocían -y también para algunos de los que sí que me conocían- y que dio lugar a todo tipo de habladurías que me tenían espeluznada y que sólo confirmaban que ése no era mi lugar.  Volver a aquellos días es tocar una sensación de aventura comparable solo con lo de enamorarse.

Y es también de justicia reconocer que dejar la Agencia Efe, teniendo además un puesto de delegada en un sitio tan magnífico, fue sin embargo casi sólo una anécdota dentro de la revolución vital que estaba yo viviendo. En ese momento, sabía con seguridad que no me quería jubilar como periodista -no me gustaba nada cómo envejecían mis compañeros; me parecía grotesca su forma de valorar y de narrar una y otra vez acontecimientos de medio pelo que no pasaban de batallitas irrelevantes, sólo porque los vivieron de cerca. El mundo de la cooperación me resultaba atractivo, pero lo único que acertaba a enfocar realmente era a querer viajar y llegar a sitios donde no tuviera que dar explicaciones a nadie de nada.

Al salir de mi último día de trabajo, en vísperas del Día de Andalucía, pasé caminando por una calle que tenía un herbolario y una librería muy completa, dos sitios a los que venía entrando una vez a la semana como promedio. Me compré unos cuantos libros -Los cuatro acuerdos, de Miguel Ruiz y Las enseñanzas de Don Juan, de Carlos Castaneda entre ellos- y después entré al herbolario y vi que anunciaban para ese día a una mujer que leía las cartas, así que sobre la marcha me animé por primera vez en mi vida a semejante locura, más como un acto divertido de rebeldía que con ningún otro objetivo ni confianza en algo así. Era una baraja española. Me acuerdo muy bien de la mujer, muy menudita y con el pelo muy largo negro -casi azul- con una piel oscura y muy fina, a quien se le agravaba un poco la voz cuando hablaba al dictado de lo que veía en las cartas (“…dicen las cartas que te da coraje que la gente se separe pero tú también  necesitas irte…”). Me recomendó manejar cuarzo citrino y me compré una priámide chiquitita de ese cristal allí mismo. A continuación estuve durante horas frente al mar.

Lo último que en ese momento me habría imaginado es que mi dedicación pudiera llegar a tener algo que ver con las cartas. Lo último de lo último. Sin embargo ahí se me debió de quedar prendida una semilla, y muy poco después descubrí a Alejandro Jodorovski y me empecé a interesar por el Tarot en todo lo que ayudaba a entender las vías espirituales y de sanación en las que andaba yo indagando.

Ha llovido mucho desde entonces. He corregido muchos libros, he escrito muchos textos que han firmado otros; he impartido talleres de escritura creativa, he trabajado por mi cuenta, para terceros, para sinvergüenzas que se pretenden maestros, para gente buena… He pasado épocas donde no podía asumir tanto trabajo como se me ofrecía y con presupuestos sobre los que yo tenía voz, y luego me he visto haciendo ronda por teléfono inútilmente para que mis clientes se acordaran de mí… Día hubo en que coticé por facturas que no logré cobrar.

Y también me he formado en infinidad de métodos de terapia y he conocido a otros tantos gurús, y aunque de muchos de ellos he salido huyendo, reconozco también a algunos maestros en el pleno sentido de la palabra; sabios (y sabias) comprometidos con el potencial humano, gente con visión y generosidad para apuntalar talentos ajenos.

De entre ellos, quiero resaltar a la artista uruguaya Graciela Figueroa, con quien tengo el privilegio de colaborar a través de Río Abierto España, una escuela en la que he aprendido que la danza en todas sus formas -incluida la quietud- es una cosa orgánica y sanadora, que ayuda a armonizar el cuerpo, la mente y las emociones, y a liberar al ser, a través de la expresión corporal más vital y genuina.

También quedará para otro escrito las puertas que tuve que pasar para estar ahora donde estoy; por ahora me voy a conformar con honrar que el hilo conductor de todo este tiempo ha sido no dejar de estudiar y practicar el Tarot, un libro sin palabras que es infinito, porque se nutre de todo y da sentido a todo. Aprovecho por eso para hacer valer su sabiduría, que es una ayuda espléndida, tanto en consulta como aprendiendo el sus significados. Y para agradecer inmensamente todo cuanto me ha traído hasta aquí.

El chispazo de ver a Paco de la Torre y de la coincidencia con Fitur ha sido imprevisto; yo estaba pendiente de la noticia de un niño que ha abierto los informativos las dos últimas semanas, finalmente rescatado desgraciadamente sin vida. Y estaba pensando en cuánto bueno ha despertado en los demás, mientras descubría con mucha emoción unos brotes verdes en unas hojas rescatadas de una crasa que pasó a mejor vida y que metí en agua con escasa fe, allá por agosto. De eso estaba pendiente, a vueltas con la fe y con la inocencia, cuando me he dado cuenta de que hace 18 años tomé la decisión más importante y más incomprensible de mi vida. Ahora sí he alcanzado la mayoría de edad. Y todo está desplegando brotes nuevos. Me felicito de corazón y lo celebro. Gracias.

 

2019: la hora de la Verdad

Está amaneciendo y todo ha de quedar a la vista. Todo. En toda su Verdad –en toda su capacidad sanadora. La Luz que aparece hacia adelante abre un horizonte desconocido creciente que acierta a desplegarse infinitamente despejando la visión y desvelando la realidad, ensanchando la conciencia y la vitalidad; es de una cualidad que inevitablemente deslumbra momentáneamente a lo de hoy. Atrás quedaron las sombras melifluas, las oscuridades inmanejables, los cantos de sirena… La quiebra radical y sin vuelta atrás de las medias tintas es un fuego que arde sin contemplaciones y se lleva por delante cualquier concesión a la morriña que parecían empeñarse en nutrir las viejas neurosis.

La noche ha sido larga y, sobre todo, había mucho trabajo que hacer debajo de todos los velos de la confusión; de entrada, no estaba tan clara la diferencia entre el sueño y la realidad pero sobre todo, lo que ha sido más duro es que pocos sueños se han mantenido como fantasías inocentes -que si no se han vuelto propósitos con los que comprometerse se han revelado como pesadillas terribles. Ha sido larga y fría la noche, y se ha impuesto en una actividad emocional difícil de esquivar: no sólo la fuerza de la riada es incontestable; casi más temible es la capacidad corrosiva de la humedad inapreciable a simple vista, la que avanza mohosa y mortecina y que se detiene en la tuberculosis para cantar un logro del que no quiere salir porque no se da cuenta de que ahí sólo hay muerte -todo lo incompleto es una especie de mentira y la mentira está enferma como la muerte en vida- y eso es un contrasentido muy loco.

Y no ha servido, para sacar todo el partido al proceso, ninguna reflexión cabal, ningún parámetro conocido -ni agudizar la visión tratando de extraer el aprendizaje aún pendiente, ni el discernimiento de motivos que pudieran explicar desde asientos antiguos los porqués o los para qués. No ha servido porque lo que requerían las honduras donde se ha venido a revolver todo era simplemente tu mirada y tu consideración -es sabido que el plus de un abrazo acelera la cosa, pero no siempre es posible, así que al menos tu mirada y tu consideración.

Ha sido una noche larga -mucho más allá de la frontera de un año; cada cual sabe cuánto ha durado. Lo de hace un par de años fue solo un respirito imprescindible cuando ya no se podía más, para poder hacer este tránsito final del que salimos ahora renovados y fortalecidos, dispuestos a despertar: el revolcón de no dejar pendiente nada de lo sombrío, de lo confuso, de lo delirante; de no pasar por alto ninguna herencia enferma, abrazar la sensibilidad a veces insoportable que te asiste en cada herida que no quieres mirar y que se impone porque la cosa está para la vida…

Y todo formaba parte de la verdad, como forma parte de la verdad que la sensibilidad femenina lleva demasiados siglos ocultándose o como forma parte de la verdad que nos dedicamos inútilmente a cuartear la realidad como si el planeta no fuera uno solo o como si el eterno femenino en toda su vocación para la vida pudiera considerarse como un mundo aparte. Como si pudiera atenderse la vida en uno solo de sus aspectos, o como si la sanación tuviera algo que ver con resortes vengativos… Aún así, era lo que había -es lo que hay- y había ver dónde dolía más y dónde es más urgente la sanación.

Pero ya está saliendo el Sol y el Sol sale para todos sin excepción, que hasta La Luna se recupera a sí misma gracias a su preciosa Luz redentora. Ya está saliendo el Sol y nada va a poder sustraerse a su anchura de visión, a su resurrección, a su capacidad redentora y revitalizadora. Hasta el tóxico de las aguas estancadas ha de reactivarse en formas de vida asombrosas y generadoras de más y más vida, más y más luz, más y más sanación, más y más alegría de vivir, más y más autoconsciencia, más y más sentido, más y más verdad de ser… Es natural la resistencia a abandonar la noche cuando hace tanto tiempo que el único consuelo era esconderte debajo de la almohada.

Con el sol en lo alto, termina la miopía disgregadora. La cuestión deja de ser si la verdad es una o varias, o si es una ecuación de suma de verdades y resta de mentiras, o si es interpretable. Lo que ahora pasa a primer término es la vida -la realidad, la vitalidad- y ahí hay poco que discutir. De hecho, no parece el momento de distraerse en disquisiciones cuando la cosa es tan clara. No parece momento más que para hacerse (o no) disponible.

Estamos en 2019, amigos, nos asiste el arcano XIX: El Sol. Despertar es una oportunidad para renacer. La angustia de la soledad puede dar paso a la conciencia de integridad; la locura de las hipertrofias perceptivas se ha de volver pura visión cabal, y el miedo a los monstruos internos es ahora anecdótico en comparación con el compromiso de la expresión del ser en plena lucidez. Nos asiste el Sol, no se puede pedir más; sólo dejarnos llegar y permitir que la vida y la gratitud se vayan desperezando y mostrando lo que hay. En toda su inocencia; en toda su potencia.

Feliz amanecer. Feliz despertar. Cada pequeño movimiento ha de oxigenar la realidad. Que sea para la vida y para la alegría de vivir.

Se aprende lo que se expresa

Me produce tanto respeto la vastedad del contenido de cada carta del Tarot, que la forma más honesta que se me ocurre para impartir ese conocimiento es propiciar en cada quién su expresión genuina. Ése, entre otros, es el sentido de dar una clase que incluye la dimensión corporal, a través de la música, el movimiento y el masaje, entre otras herramientas del sistema Río Abierto.

Ya son unos cuantos años los que llevo trabajando a pleno rendimiento con estos misteriosos arquetipos -a la vez tan sencillos desde lo humano- y cada vez constato con mayor claridad la anchura y la hondura de cada uno de ellos -creo también que cada uno de ellos tiene una vocación de plenitud que podría acoger y explicar el Universo entero desde donde él lo percibe. Y me parece que es eso lo que hace que cualquier carta que salga se vuelva útil: cada una es luz de una determinada intensidad y frecuencia vibratoria, siempre para ver más de la realidad y de un@ mismo.

Y es esto mismo lo que vuelve inútil la discusión sobre la razón última de que salga una carta y no otra, y algunas otras disquisiciones que surgen cada vez que sale al tema el Tarot y los posicionamientos tan apasionadamente contrarios que genera.

No hace falta que confiese llegado este punto el respeto infinito que me merece este libro sin palabras, no porque lo considere “mágico” ni “sagrado” en sí mismo, sino por lo que tiene de elocuente sobre cada paso en la aventura de vivir en este recorrido entre que nacemos y morimos qué sí que es profundamente sagrado y que es precisamente lo da sentido al Tarot como oráculo.

Y reconozco, además de mi vocación de “bruja”, mi inclinación a compartir todo lo que sé y que voy sabiendo, creo que no tanto a través de nuevos libros como en el trabajo en la consulta. Y, desde luego, en cada clase que imparto, cada intento de explicación es un regalo para mi propia comprensión y por lo tanto para mi aprendizaje -en esto coincido con mis profesores favoritos.

En ese sentido, confío en que las próximas sesiones y talleres de Tarot y Movimiento -el viernes 15 en Madrid; 23 y 24 en Montevideo, y 30 y 31 en Buenos Aires– sean también para mí una oportunidad de aprendizaje y de autoconocimiento a través de estas singulares lámparas que son los 78 arcanos mayores y menores, que parecen infinitos.

La metodología básicamente es propiciar, a través de dinámicas corporales, la expresión de cada significado, de manera que cada cual encuentra no solo el verdadero sentido de la carta sino un impulso desde donde seguir explorando. Por ese camino, la memoria celular se encarga de integrar para siempre un contenido que es infinito y que quiere volverse útil en el mejor momento.

Trabajamos descalz@s y con ropa cómoda. Y las plazas son limitadas así que es interesante reservar para no dejarlo todo a la magia del fluir -aunque ésa está siempre.

Gracias por la acogida y la confianza.