Entre brujas nos reconocemos

Podría ser una anécdota simpática, de un encuentro curioso, sin más, pero es un episodio con consecuencias tan benéficas que me llena de alegría. Para hacerla corta y por el interés general del resultado, voy a empezar por el final: existe un remedio natural, hecho de una mezcla de hierbas, que tomado en infusión sirve para pasar página, especialmente de episodios que generan sufrimiento desde el pasado. Comprendo que al escribir esto, me juego la credibilidad que me quede, poca o mucha.

La carta en concreto a la que está asociada esta mezcla de hierbas -de cuya composición prefiero no acordarme para no correr el riesgo de violentar ningún secreto- es La Estrella. El arcano mayor número XVII -uno de mis favoritos, voy a confesar, no debe ser casualidad que vuelva sobre él- es de un poder inconmensurable porque conecta con las certezas más profundas; no tanto la esperanza ni la fe, sino las certezas. Con una sola estrella a la vista, la certeza de la luz en medio de la noche es un hecho, por más que siga siendo de noche. Es un hecho que no tiene marcha atrás. Otra cosa es la interpretación de cada quién…

Pero -y aquí viene la necesidad de esta exquisita infusión mágica- sobre todo, lo que la estrella denota es una sanación radical después de un episodio atroz en el que tuviste que llegar hasta el centro del laberinto y derribar a un dragón espantoso -tan espantoso era el dragón que es difícil soltar su estampa; es difícil no mirar hacia atrás, en la fantasía terrorífica de que pueda revivir y acecharte por la espalda, aún cuando sabes con seguridad que ya no existe. Es de esos momentos en que podemos perder la señal por culpa de seguir mirando atrás -con todo lo comprensible que sea, estamos sencillamente encarnando el mito bíblico recogido en el Génesis que se le atribuye a Edith, la mujer de Lot cuando fue convertida en estatua de sal por desobedecer el mandato de no mirar hacia atrás.

Y por más que sabemos cuánto paraliza lo de mirar atrás, y cuánto conviene especialmente evitarlo en los momentos en que el cielo se vuelca en señales, existe un extraño apego a volver sobre el pasado para seguir cargándonos de razón sobre lo terrible -o lo injusto, lo temible, lo peligroso…- de lo vivido.

Y en esta disertación me hallaba yo en animada charla con la que reconozco como bruja y que, entre otras cosas, conoce el comportamiento de las plantas en el organismo humano en todos los niveles energéticos, cuando se produjo el chasquido que me hizo preguntarle si concebía una mezcla de hierbas que ayudara a aceptar que ya pasó el dragón, el laberinto y el peligro. Mi amiga no me prometió nada pero le brillaban los ojos y alguna inspiración le llegó sobre la marcha -recuerdo que citó alguna hierba…

Recientemente me confirmó la fórmula, le llevó un tiempo -tres lunas quizá- y me ha prometido que me entregará en breve una muestra para que la pruebe. Me siento tan honrada con la idea de experimentar en mi propia piel la eficacia de esta pócima nueva, obra de esta compañera de akelarre cósmico, como del nombre que le ha puesto: “Andá que te cure Lola”. No se puede ser más generosa.

Gracias, G.P. qué fortuna grande haberte encontrado y que nos hayamos reconocido, querida bruja.

Para ti y para las demás brujas del camino, este tema de la genial Amparanoia:  https://www.youtube.com/watch?v=Dx3wCTAbJI4

 

 

 

La clave está en La Estrella

Fue una apoteosis tan luminosa y tan feliz; como el final de una película donde un solo detalle desanuda de súbito una madeja y reparte camaradería y éxito para todos. El cielo estaba tan azul y la luz era tan hermosa que bien podía ser “An other day of sun” lo que me sonaba dentro como un baile de las células para acompañar el mejor de los presagios.
Fue en el paso a este equinoccio de otoño de 2018, pero la película había empezado la víspera. Parece imposible cuántas cosas pueden pasar por querer aprovechar unos minutos libres para sacar el vidrio y los papeles a la basura.
Tengo un modo de coger el llavero cuando acerco la mano al contenedor que delata mi fantasía -“un día se me va a caer ahí dentro”-. Y anteayer me pasó; no exactamente, porque yo tenía el llavero agarrado como siempre, pero se soltó inexplicablemente la llave del coche y oí como impactó en un cartón, y de nuevo la volví a oír en el primer intento de rescatarla. Tac. No había duda.
Lo que pasó y las llamadas que hice desde ese momento, poco más de las dos de la tarde, hasta que me acosté, no lo voy a explicar. Sólo diré que estuve durante horas, con ayuda y sin ayuda, tratando de conseguir dar con la llave sacando cosas del contenedor, que llené la acera de cartones y papeles, que llegué a dejar de ser consciente de mi estampa hurgando en la basura, y que hice más de cincuenta llamadas de teléfono, a cuenta de las cuales me llevé varios sofocos y aprendí cosas. Y que tengo un tema que podría tener consecuencias penales porque la que por fin me dio más datos concretos del 010 y que se presentaba como la jefa en ese momento, pretendía convencerme de que lo que yo necesitaba sólo podía organizarse de forma privada y que era costoso, porque había que contratar tres operarios y un camión grúa, además de que los permisos requerían el pago de unas tasas.
Lo que sí debo explicar, para que se entienda la magnitud de la cosa es que no tenía llave de repuesto en ningún lugar -hasta con la anterior dueña del coche hablé-. Y la guinda: el número de bastidor del coche, obligatorio para recuperar las claves necesarias para rehacer la llave en una situación así, estaba tapado con un papelito de los de aparcamiento.
Un detalle que me gusta resaltar es que ese día me había salido la Estrella y, mientras yo me veía en el centro del laberinto sin encontrar la salida por más vueltas que daba, recibía en Facebook comentarios en el sentido de reforzar aquella idea de que el terror ya había pasado y que ahora se trataba de seguir las señales afortunadas. Así que yo me agarraba como una fiera a la idea de que todo eso ya estaba llamado a ser pasado y me veía con la llave en la mano y abriendo el coche, como así fue, después de seguir la señal adecuada.
La Estrella en este caso fue Paz Pilarte, a la sazón una trabajadora del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón que conozco desde que era pequeñita y que más parece un hada, de la alegría que tiene y de las puertas que se le abren a cada paso. Hablé con ella ya de anochecida y quedó en ocuparse cuando llegara al día siguiente a su puesto de trabajo -debió ser lo primero que hizo, y con tan buena suerte que parece de cuento. La cadena de causalidades para que su buen hacer llegara adonde llegó, merece entrada aparte. La cuestión es que después de varias carambolas me llamó para que fuera inmediatamente al contenedor. Allí estaba una grúa preparándose para sacar la bolsa, y a continuación llegó un camión sobre el que dejaron suspendido aquel plasticazo de casi cinco metros de hondo, fruncido por abajo y que Irene, Ismael, Marcos y Ruben, fueron abriendo de a poquito y sacando y revisando cada cosa. Fue ella la que encontró la llave. No habían pasado ni tres minutos desde que los cuatro empezaron a “peinar” aquello -Esto no es, ¿no? dijo Irene con la mirada verde brillante y un gesto como si se le estuvieran riendo los huesos, con la llave en la mano. Las risas de todos las llevo conmigo. La más sonora la de Enrique, el capataz.
Dejo por aquí la canción que me sigue sonando y bailando dentro. Gracias, gracias, gracias.

https://www.youtube.com/watch?v=xVVqlm8Fq3Y

No es el mar ni eres tú…

No es tanto el mar, es su espuma que brilla:
son las chispas de luz de sol, y el cielo…
No es tanto el mar, es la piel con un velo
salado y de humedad sin mascarilla…

No es tanto el mar, ya ves, sino la orilla,
el ritmo de su música y su celo;
Mas que el mar, es la brisa y el consuelo
de un danzar que me expande y que me ovilla…

No es el mar, no eres tú, ni son las rosas,
lo que me lleva a mí si estoy perdida
No es tu tacto de amor y mariposas,

ni el mar, ni aún el verano; ni es tu herida,
lo que me lleva a ti, son otras cosas
que no puedo explicar, así es la vida.

#pasionesdeverano

Ripios

No deja de llover y sigue oscuro
–tan quieta estoy que ni me desperezo
por soñarme en mi sueño…- y me tropiezo
con este despertar, áspero, duro…

Y más quieta me quedo, y así abjuro
de tanta realidad, y lluevo, y rezo
por no perder las flores del cerezo
ni la certeza inmensa que ahora apuro

(….la vida era un jardín, contigo en danza;
desplegabas colores imposibles…)
-la mañana está oscura y no me alcanza

a explicar tu alegría y mi alabanza,
ni a escuchar esas músicas visibles
de pétalos, de voz, de amor sin lanza… (8 de mayo de 2016)

Cuando busco una certeza
de palabras dibujada,
sólo sé que no sé nada
y juro que no es pereza:
me da vueltas la cabeza
y no escucho al corazón.
Proclamo así, en conclusión,
que el sol va a salir seguro.
Y que estoy aquí, lo juro,
por si encuentras la ocasión.  8 de mayo de 2015

 

 

Me derrite hoy el mar, en su grandeza,
y me deshago toda en amor cierto
-más allá de un dolor, aún encubierto,
que en el agua y la sal se despereza.
Hoy el mar me recuerda con justeza
mis excusas del miedo hacia lo muerto
para andar evitando entrar al puerto
de cada sensación y de su alteza.
Hoy me sacude el mar y me espabila
juntando las verdades del verano:
se hace fiero el dolor cuando vigila
no dejarse sentir; si viene a mano
invítate a vivir lo que destila,
porque es amor sin más, en paz, liviano… (9 sept 2018)

 

Ahora sé -qué lujo-
que no es momento de pedir permiso,
ni de acudir a un brujo;
Sino apostar conciso
por la verdad, guste o no guste, aviso. (14.3.14)

***

Me produce descanso
abrirme a la verdad sin hacer trampa.
El fuego se hace manso
y el arco iris campa,
cuando la claridad mueve otra champa. 13.3.14

***

Me asustó la negrura
y se lo dije al ángel, que en un quiebro
arropó mi bravura.
Cada vez que celebro
la fuerza de su apoyo, me vertebro. 2.3.14

***

Suéltalo ya y que la luna lo merme;
me refiero a la pena, a las excusas,
a lo que sobra y pesa, a cada intrusa
que estorba al corazón y que lo duerme.

Mañana es luna nueva y va hablar Hermes
para quien pueda oír, cantarán musas
en los oídos hasta de las reclusas.
-Rezo a una Virgen Negra, estoy inerme.

La pureza es total, va a entrar lo nuevo
y se une en oración un mundo entero.
Viene una luna, dicen, de relevo,

de esperanza, de adiós al can cerbero.
Se libera el amor y me conmuevo
de atreverme a vivirlo por entero.
😉 1.3.14

 

Hay un ángel en África que sabe
hablar al corazón en la distancia;
su presencia despliega una fragancia
de amor sin condiciones; más no cabe.

Su mensaje es a veces un jarabe
que cura los dolores; su elegancia,
un aura de templanza y una estancia
de magia y de verdad -que no se acabe-.

Él habla para todos y me ofrece
palabras claras para recordarte
que ahora esta vida tuya se merece

motivación y abundancia; ese arte
de ocupar tu lugar, el que te mece,
te regala y disfruta con mimarte. 2.3.14

 

Te invito a este ritual
para que pidas fuerte; será un viaje
para soltar el mal
y alcanzar el coraje;
Nos arropa mi ángel, no hay peaje

***

Quiero hacer una lira
pero, no sé por qué, ya no me sale:
ninguna musa mira
no hay tema que me cale…
No sé por qué lo intento, ya me vale.

***

Esto es un sortilegio;
la luna ayuda, y mi ángel da permiso:
“asumo el privilegio
porque mi alma lo quiso,
de gozar abundancia y compromiso”.

***

Precioso y delicado.
así es tu corazón, dale acogida.
Si lo sientes ajado,
o no ves la salida,
busca tu diamante bajo la herida. (22feb14)

***

Mi ángel trae más recados:
que la pista es la alegría, no dudes;
déjate de pecados,
de culpas y ataúdes.
Respira y sé feliz; suenan laudes.

***

Sé que mi ángel está
porque hay señales amables y claras.
Se le oye farfullar:
“si de verdad te amaras,
el cielo estaría aquí; y si me miraras…”… (18 feb 2014)

***

Padre Nuestro y de los desamparados,
que habitas en cada alma y lo ves todo
Padre Nuestro, por Dios, ¿habrá algún modo
de que no nos dirijan desalmados?
–Con tanto por hacer y tantos lados
de la vida en mantillas y en el lodo,
¿a qué tanta atención a quasimodo
y a un títere procaz?– Manda a tus hados
y a tus musas; te ruego, Padre Nuestro,
Y tú, madre inmortal, fuerza sensible,
limpianos del dolor de cada ancestro
con tu impulso lunar irreductible.
Me encomiendo a los dos. Hay tanto vuestro
en lo que ha de nacer, y es tan posible…
😉 16feb2016

***

Dejé de dar por hecho
lo que me merecía y anhelaba.
Salí de ese barbecho
y, si no se me daba,
yo misma lo pedía y lo tomaba.

***

La luna sigue menguando
como expirando una pena;
y el cielo va dibujando
motas de estrella y arena.

Y yo, ensayando un hechizo
digo que si estuvo llena
y en invierno hubo granizo,
pronto toca hierbabuena.
😉 21 feb 2014

***

Extraña luna fría,
dueña de las mareas -caprichosa:
llénanos de ambrosía,
y muéstrate golosa,
y amorosa en la magia, luna mía. (12.2.14)

***

Esperpenta, pobre mía,
¿qué extraña fatalidad
contra tu grácil bondad
se empeña de forma impía
en quitarte la alegría?
¿qué juego zafio y artero,
propio de un titiritero,
quiere cuestionar tu raza?
Cuánto esmero en darte caza,
por Dios; cochino dinero!.. (12.2.16)

***

Mi ángel vuelve a la carga
con un recado para quien lo lea:
“La vida no es larga;
goza y que yo lo vea.
Se te pide ser feliz; así sea”. (11-2-14)

***

Mi secreto te doy, luna,
para que crezca contigo;
si lo meces en tu cuna,
se hará verdad lo que digo.

Te lo pido bien despierta
y me lo llevo conmigo
a dormir, a esa otra puerta
de misterio. No hay castigo.

(La luna llena trae premio,
de buena tinta lo digo:
tiene el corazón bohemio,
y a los secretos da abrigo). (11.2.17)

 

***

Te escucho, hazte presente,
-a veces puedo oírte, y también verte-
y dime que te cuente
cómo sigo tan fuerte.
…El secreto es que sueño con moverte… (5-2-14)

 

A quien lea esta lira
le dedico la luz de las estrellas;
que disuelva su ira,
que desmonte querellas,
y muestre a cada paso cosas bellas. (4-2-14)

***

Tanta plata de luna;
tanta nieve tan blanca y tan en nada;
tanto frío… ¿habrá alguna
estrella así incendiada
que nos traiga calor y haga alborada? (4-2-15)

***

Tuvo que ser así, con lluvia fría;
aquel invierno oscuro e inquietante,
de miedo en espiral y pulso errante
-por delante, el abismo; madre mía,

qué terror y que noche todo el día-,
cuando se me brindó aquel Hierofante
a explicarme una clave, tan sedante
como despertadora de alegría.

La Estrella estaba allí y era tan cierta,
tan sólida su guía, tan preciosa
su forma de llevarme hacia esa puerta

llena de tanta luz y tan gloriosa,
que ahora, cuando un miedo me despierta,
sé que viene una fase esplendorosa. (4-2-18)

***

Dicen que aquella gente del Planeta
tan asustada estaba y tan perdida
que nunca más se amó, y la Tierra, herida,
se agostó de tristeza. (La receta

para neutralizar cualquier vendetta
habría sido ver que en esta vida,
hay dolor porque apunta a despedida
y que es sano llorar -más que hacer dieta).

Era tal el sufrir de aquella gente
que se negó a sentir y obvió la ruta.
La noche se instaló calladamente

y la guerra medró, áspera y bruta:
el poder, el dinero y el tridente
arrasaron con todo, hijos de p***. (2-2-16)

***

Luna de sangre, azul, luna de enero
quiero aprender de ti, hoy que estás llena,
a reflejar al Sol -no la barrena,
ni el veneno que mata, ni al cantero

que va con su dolor al mentidero
con piedras para todos en cadena.
Luna en eclipse y redonda, esta arena,
me ayuda a dejar claro lo que quiero:

que mi pasividad sólo refleje
la luz que abre y repara las heridas,
y que mi actividad se desmadeje

en mecer las mareas con las vidas.
Y ofrezco este ritual: “bruja o hereje,
abro al sol mis verdades más dormidas”. (31-1-18)

***

Mirame, luna nueva,
y dime si es verdad que apoyas esto.
Si sales de la cueva,
contigo todo apuesto.
Dímelo en sueños, que yo ya me acuesto. (31-1-2014)

***

El instinto te lleva a tu nobleza
y conduce tu ser a tu manada.
El caballo conecta tu alma alada
con tu vida vibrante y tu destreza.

Es momento de avance, no hay pereza
ni miedo, ni rencor, ni pena; nada
que frene tu carrera, eres un hada
dispuesta, hábil, capaz, sana, una alteza.

Atrás quedó el veneno y los reptilles:
la serpiente de antaño ha claudicado
hoy ya es un año nuevo con abriles,

campos, fuerza, verdad, aire irisado.
Te espera lo mejor, siempre que hiles
instinto, corazón, vida y cuidado.

(En Pozuelo al comenzar el Año del Caballo, tras el de la Serpiente, en el calendario Chino). 31-1-2014

***

Me relajo, no hay susto
cuando habla el corazón; toca este transo
que revoca el disgusto.
Es vida y un remanso
que atrapa y oxigena; es un descanso. (31-1-15)

***

Hoy me inquieta el silencio
y, más aún, el ruido que no entiendo.
–De ésta no me licencio:
si pregunto, me vendo;
y, si callo, me quedo no sabiendo. (30-1-16)

***

Año Nuevo del Gallo de Fuego (V)

Detrás de eso hay tanta vida,
–es tan inmenso el espacio
más allá del cartapacio, 
del empeño y de la herida–
y es tan pobre tu guarida,
que se implantó la tristeza
y cuestionó tu grandeza.
Saluda ahora a la ira:
te quiere sacar de gira
con amor y sin pereza. (30-1-17)

***

Que en África está mi amor es buen comienzo
para hacerte leer este soneto.
Eso es fácil de hacer; donde está el reto
es en lograr que prenda. Si convenzo

a varios como tú; si pinto un lienzo
que proyecte cabal lo que prometo;
si cuento a quien lo quiera mi secreto,
y me persuado de que al miedo venzo,

podré cumplir entonces lo que intento:
viajar a Etiopía con soltura,
y que eso regenere allí el sustento

y aquí un aprendizaje: el alimento
del alma es impagable y da cordura,
amor, razón, salud, magia y contento.

***

África a mí me inspira
en la piel el latido de la tierra
pero lo paso a lira
por suavizar la guerra
que me late y la ausencia que se aferra.

***

El Año del Gallo de Fuego III

Espera lo inesperado
aunque no siempre te guste
y encima no tenga fuste. 
Tú sólo presta cuidado
en sentirte en ti, ordenado
de corazón y sesera.
Los demás, a su manera,
están haciendo su parte
en Venus, la luna o Marte,
–cada cual con su quimera. (29-1-17)

***

El Año del Gallo de Fuego (IV)

Todo es para que despiertes
y vivas lo que mereces
sin melindres ni memeces.
No se trata de que aciertes
sobre destinos y suertes,
se trata de despertar
–de vivir, ser, expresar-
a quien eres, cada instante.
Se está puliendo el diamante,
el destino es caminar. (29-1-2017)

***

El Tarot sabe cosas
que viene bien saber. A mi ángel pido
mostrarlas amorosas,
y construir un nido
que incube tanto bien, ya merecido. (28-1-14)

***

La clave es la alegría
Si te pone contento, ve adelante.
El cuerpo, cada día,
te muestra algún talante
que te ayuda a escoger, y tan campante. (28-1-2015)

***

El Año del Gallo de Fuego II

Te negaron cien mil veces
antes del gallo de fuego,
y te prestaste a ese juego
de creer que no mereces
lo que, en rigor y con creces,
es tuyo y quiere abrigarte.
Es tiempo de emanciparte,
a un despertar saludable
y entender que ser amable
empieza en ti, y es un arte. (28-1-17)

***

Lo que dejo hacia atrás me da el impulso
preciso, imprescindible, hacia mi anhelo:
el aire me alivió -al aire vuelo-;
del fuego renací y allí eché un pulso

a un demonio, antes terrible luego insulso.
Y después, agua abajo del deshielo,
en la tierra, una voz como del Cielo
me dijo aprende esto: “me apoyo y me propulso;

ya no me agarro a nada, voy de paso;
sólo el amor en su capricho extraño
ha de ser la amalgama; no hay fracaso

ni ahogo, ni rencor, ni el menor daño
cuando entro al corazón y ahí me abraso”.
A ver si me lo aprendo; es oro en paño. (27-1-18)

***

Me hace bien casar rimas
y a mi ángel, créeme, sé que le gusta.
Él me lleva a las cimas
donde nada me asusta;
si rimo con verdad, me hago robusta. (27-1-2014)

***

Necesito unas rimas
para poner en paz mi último susto.
Aun si en sueños me mimas
y se me va el disgusto,
por ahora el silencio es lo más justo.

***

Palabras de templanza
que ayuden a mirar dónde te duele.
y luego, si me alcanza,
si el dolor no me muele,
te preparo un caldito, Dios lo cuele. (26-1-2015)

***

La verdad y el respeto
me llevan donde quiera. No hay reproche,
ni artimaña, ni reto
que valga en esta noche.
De limpieza y de luna te hago un broche. (25-1-2015)
😉

***

El Año del Gallo de Fuego I

La luna nueva despierta
al gallo, y el gallo a todos,
ajustando de mil modos
lo que promete esta puerta
–fogosa en ímpetu y cierta
como un sol de amanecida
que restaña cada herida.
(Viene un año nuevo a China,
a Bilbao y a La Latina,
que es un impulso a la vida). (25-1-2017)
😉

***

Creo que le divierto.
-Mi ángel, al verme, se dobla de risa-
porque voy: “¡eh, no he muerto!”
Su aura emana una brisa
de paz que dice: “relax, Artemisa”

***

Pongo un límite, y quiebro
mi posado, mi historia y lo esperable.
Y luego lo celebro
sabiendo que lo amable
incluye no aceptar lo inaceptable. (23-1-2015)

***

Confía, ya estás cerca
-dice mi ángel- ¿lo ves? estás llegando.
Yo a veces soy muy terca
y le hablo renegando,
pero esta vez me sorprendo cantando.

***

Dale. Si está en tu mano,
es que está para ti; ve sin permiso.
Basta de vivir vano,
fin de lo viejo, aviso.
Empieza ahora lo bueno, alguien lo quiso. (22-1-2014)

***

Era allí tan inmensa la alegría,
tan brillante la luz, tan limpio el mar;
tan fácil recibir, tan fácil dar…
De música y amor sin fantasía

se nutrían los pájaros, y el día
encendía la piel con un cantar
de los cantares desde el alma. “Amar
es aquí tan sencillo”, me decía…

(Ha vuelto a ser un sueño, lo confieso,
y los sueños son sueños, es verdad.
Pero debo decirte que hasta el hueso,

-hasta el tuétano mismo, en realidad-
como dicen, se ha vuelto “pan con queso”-
un algo del Edén y su unidad). (21-1-2018)

***

Viene mi ángel y dice:
“la vida es abundante, no confundas
lo que a otros erotice”;
e insiste: “tú fecundas
riqueza de verdad, joyas oriundas”. (21-1-2014)

***

Siembro en la noche oscura
la alegría de ver que hay mil sorpresas
en danza y a la altura
de todas las promesas.
Siembro, que hay luna nueva entre las dehesas. (21-1-2015)

***

Erase que una posibilidad
te hacía señas desde el horizonte,
pero tú, de gimnasio, hecho un bisonte,
a lo tuyo en tu fuerza y terquedad.

Llegaba bella y ancha  la verdad
libre total de esfuerzos y de monte,
y tú, que nada, venga a hacer afronte
contra trabas de angustia y de maldad…

Has de saber que ha de cambiar el cuento
tomando lo que viene, a manos llenas
-di que contra lo grande no hay ungüento

y están buscando abrazo hasta las penas-:
déjate de aparatos contra el viento
y que fluya la vida por tus venas. /20-1-2018)

***

En lo oscuro está la luna
lista para dar arrullo
a lo nuevo en una cuna.

En lo oscuro, a la de una,

En lo oscuro está la luna
lista para dar arrullo
a lo nuevo en una cuna.

En lo oscuro, a la de una, 
la música, en un murmullo,
no se parece a ninguna.

En lo oscuro, qué tontuna,
-si sigo más, me aturullo-
hoy empieza la fortuna.  (20-1-2015)

***

Si la luna se lleva
de esta rara canción lo que está viejo,
me dejará ser nueva
delante de tu espejo,
y podremos brindar -me sé un manejo. (19-1-15)

***

El ángel de las cartas
se mira en ti y en tu avance hacia el Todo.
Cuando ve que te apartas
del que es tu propio modo,
acuna tu alma, tu amor y tu lodo. (19-1-14)

***

Gracias por la visita;
esperaba tu ayuda en esta lira;
si me das la manita,
ahora que nadie mira,
escribo lo que digas, no es mentira (17-1-2014)

***

Para estar en tu lugar
-los demás están cogidos
y no son tan divertidos-
sólo tienes que soltar
lo que te impide bailar.
Si eliges tú la canción
y te mueve el corazón,
ya no hay vértigo ni abismo
ni miedo de ser tu mismo;
que el disfrute sea el timón. (17-1-2016)

***

Tengo algo que contarte;
pero no sé muy bien de qué se trata:
“la vida es más que arte”,
“lo que no das, te mata”,
o -yo que sé- “sol, oro; luna, plata”. (17-1-2015)

***

Mi ángel vuelve esta noche
a pedirme que por favor te diga
que aprecies el derroche
de amor y luz amiga
en toda la creación; que te bendiga (16-1-2014)

***

De piano y de agua clara
es la espuma que se oye entre las rocas.
La música no para
y las danzantes locas
consiguen de la luna lo que invocas (16-1-15)

***

Luna menguante, hoy descanso
en esto de ser libre y ser tu esclava
-con tu nombre me amanso
y el sol me hace más brava-.
Soy agua y soy amor, y también lava. (14-1-2018)

***

Pide a la luna ayuda
y suelta lo que pesa y entorpece
Afloja, desanuda,
baila, camina, mece…
Y luego, en luna nueva, siembra y crece (13-1-18)

***

Te propongo este sueño:
una Tierra con luz, niños jugando;
y amor en el empeño
de lo que está empezando.
Riqueza y fluidez; tú y yo bailando. (15-1-2014)

***

Luna redonda de enero,
reina de ciclos y sueños
pequeños y no pequeños,
pon bajo tu candelero
para el tiempo venidero
lo que genere verdad,
pan, belleza y libertad,
Y que se vuelva concreto
lo que sólo es un boceto
de amor, vida y dignidad. 11-1-2017

***

Mágico 2017 (III)

Por si en verso me haces caso,
insisto con mi mensaje:
en el comienzo del viaje 
es vital que a cada paso
te digas: “ahora amaso
la alegría de crear
lo que me atrevo a soñar”.
Es tiempo de cabañuelas:
disfruta las entretelas
de toda la creación,
y escucha tu inspiración.
Este año vas que vuelas. (8-1-2017)

***

Mientras mengüe la luna,
algo habrá que soltar, lo digo en serio.
Las penas, una a una;
un viejo cautiverio,
y las locas barreras del imperio. 13-1-2015

***

 

2018: impulso femenino, fluidez y conciencia emocional

El “eterno femenino” es a veces un abismo donde conviven todos los aspectos desconocidos de nuestra herencia, oscuro como el averno y sabio como todas las diosas del Olimpo en fluida conversación, impecablemente representado por la luna.

Si, en función de los arquetipos del Tarot, el año pasado fue el de La Estrella, que nos dio determinación para avanzar por nuestro camino más allá de expectativas propias y ajenas, éste sería el siguiente arcano: XVIII La Luna.

El respeto a los movimientos emocionales internos y externos es la mejor estrategia para la fase que se abre, una vez que ya eres consciente de que son el correlato corporal de la guía con la que ya te vienes familiarizando, una vez que has aprendido a escuchar las señales del corazón, después del entrenamiento de 2017. La emoción -cualquier emoción- es la puerta al conocimiento de lo que necesitas en este momento, también cuando ni siquiera sabes poner nombre a lo que te está recorriendo en tu sentir.

La compleja sabiduría que te brinda la luna es tan tuya, está tan profundamente entretejida en tu esencia vital y concreta, que vienes confundiendo frecuentemente su efecto con la verdad objetiva, cuando sólo se trata de tu sentir, fruto de tu vulnerabilidad -bendita vulnerabilidad-, que dibuja para ti paisajes exclusivos y que ahora estás empezando a reconocer discernidos de tu ser. Quizá la riqueza que te quiere reportar este año, siguiendo el argumento, sea precisamente poder ahondar en tu sensibilidad y avanzar hacia una manifestación de ti, en danza con la realidad, que te recompone y te re-equilibra.

Todo fluye y todo es cíclico, puedes relajarte y permitir que suceda lo que escapa a tu acción.  Siendo éste el mensaje más sencillo que la luna maneja para ti, conviene también recordar que este misterioso satélite cuya luz fascina e inspira tanto películas de terror como historias de amor irreductible, mueve las mareas del planeta. Estando hecho de agua en más de tres cuartas partes de ti, ¿podrías sustraerte a su efecto? El respeto y la escucha que se te pide tiene que ver con la humildad de aceptar que no eres del todo dueño de lo que sientes, aunque sí de lo que haces con lo que sientes, y esa libertad crece cuanto mejor aceptas tu vulnerabilidad y tu vinculación a las grandes energías.

Tú también puedes fluir, quizá ése es el gran reto que te propone este año de realizaciones; algo que se entiende mejor con la carta de La Justicia, el VIII, que te ayuda a encontrar el término medio entre dejarte ir con los acontecimientos que la vida te propone, y negarlos/resistirlos: se trata de colaborar con la vida, sabiendo quién estás siendo -condicionantes incluidos- y qué te está ofreciendo la vida. Con todo lo que te guste o te disguste lo propio y/o lo de fuera, la danza está ahí y es ahí donde están todas las posibilidades.

Hay en ti un universo inifito de memorias y conocimientos por explorar, un misterio exquisito, profundo, infinitamente femenino que deja a tu disposición un sinfín de recursos y puertas hacia una belleza y una delicadeza que te parecerán desconocidas, por más ancestralmente tuyas que sean y que, de hecho, están llamadas a configurar para ti un mundo nuevo en este año nuevo.

No debe ser casualidad que mañana sea Luna Llena. Quizá se te esté dando la oportunidad de escuchar, acrecentadas tus emociones más incomprensibles. Observa, acoge y déjate estar. Siente, fluye, dejate llenar, dejate vaciar, respeta lo que sientes… Quizá todo sea para que te expreses en nuevos pasos de baile, por fin libre, por fin tú.

A la armonía a través del conflicto

Me llamó mucho la atención en un texto de Teosofía que leí con curiosidad y sin ninguna intención de quedarme con ninguno de sus postulados: `Cuarto Rayo: armonía a través del conflicto´ y explicaban además que era propio de artistas. Para entonces yo no sabía quién era Alice Bailey ni de lejos. No es que ahora sepa mucho de ella, pero sí que tiene un libro al que acudir dedicado precisamente a Siete Rayos. Ella llama a este Cuarto Rayo el Señor de Armonía, Belleza y Arte, y dice que su principal función consiste en crear Belleza, como expresión de la verdad, mediante la libre interacción de la vida y la forma.

No pretendo comprender del todo algo a cuyo estudio hay gente que dedica la vida entera, pero me llega de una forma tan limpia y tan comprometida con la claridad y con la honestidad que me ha parecido de ley empezar por ese Cuarto Rayo.

Tras ese primer impacto, creo que enseguida me di cuenta de que el conflicto es un camino directo a un estadio superior de armonía, cuando uno se permite el recorrido, cuando se permite resonar en todo el ser con la energía que se despliega durante la fricción -especialmente cuando uno accede a mirar con anchura, sin enroques ni personalismos mientras toma de ahí toda la fuerza creadora.

Ya he dicho en alguna ocasión que en el Tarot parecen tener asiento todos los grandes y pequeños conceptos que ayudan a entender de qué se trata este recorrido bello, extraño y no siempre fácil, que nos tiene en el planeta tierra, . Y quizá las cartas más esclarecedoras son precisamente las menos populares de entrada, precisamente las que delatan un conflicto, como por ejemplo el Cinco de Espadas, una invitación a reconocer cada crisis -personal o interpersonal- como una oportunidad para que la existencia se ensanche y sume enteros pendientes, en fuerza, lucidez y verdad.

En la práctica, cuando alguien acude a la consulta, es casi seguro que hay algún asunto que le conflictúa y, por más que su predisposición mire más a las cartas más fáciles de asumir, atender a la fricción y buscar los caminos más fértiles y liberadores para no perder ningún aprendizaje en el recorrido es siempre una oportunidad más interesante y más práctica que regalar oídos al consultante.

Alguien dijo una vez que la crisis es el momento en el que lo antiguo ha desaparecido y lo nuevo no se ha manifestado. En el caso del Cinco de Espadas se trata efectivamente de un salto maestro hacia una armonía extraordinaria, capaz de crear cualquier cosa con la fuerza de la palabra. Lo antiguo es plano y gris y conviene reconocerlo para no tratar de seguirse enganchando porque en cualquier caso es imposible y porque comporta un sacrificio de energía absurdo que incluye además renunciar al jardín del Edén.

El viernes pasado, para todo el fin de semana, me salió el Cinco de Espadas en la extracción diaria que suelo hacer y publicar en Facebook. Y lo que me ha llamado la atención es que, no siendo de las halagüeñas precisamente, ha batido mi record de apoyos, en esta medida que dan los “me gusta” y los comentarios. Me hace pensar que los que vamos en el mismo barco, tenemos cada vez más la capacidad de reconocer el conflicto del momento y que con un pequeño impulso le podemos sacar el mejor partido. Reproduzco aquí ese texto:

Al otro lado del conflicto están las oportunidades más hermosas y expansivas, así que no te asustes y avanza. Atravesar el abismo del desencuentro con todas las consecuencias más emancipadoras y liberadoras es de una maestría grandiosa y requiere no solo voluntad sino anchura de visión y de corazón.

El Cinco de Espadas da al traste con los planteamientos conocidos sin mostrarte de entrada una nueva propuesta de contexto, que sólo se desvela si recorres el puente. Abraza el vértigo o cualquier otra sensación/emoción que aparezca y, sin engaños, resistencias ni pereza, emplea su capacidad impulsora y su energía al mejor servicio.

Feliz día y feliz fin de semana para tomar el aprendizaje más útil y luminoso y asumirte en un recorrido hacia el lugar que tu nueva anchura requiere. Todo es parte de la aventura; todo es para que seas quien eres y ocupes tu lugar. Adelante!

 

Donde Mozart tomaba la inspiración

Han pasado justo tres años de este escrito. Fue en Goba (Etiopía), en la trastienda de un local de informática con el suelo de tierra y donde parecía imposible que algo pudiera funcionar. El príncipe de Abisinia, entonces en un orfanato en ese mismo pueblo, está otra vez en aquéllas regiones que nunca hemos dejado de compartir. Y yo sigo sintiendo su bendición a demanda. Cuando faltan unos días para volver a viajar al país de la Reina de Saba, que sin él ahora es otra galaxia, no me resisto a compartir uno de los chispazos de inspiración que me regaló este ser de mirada redentora. Diría, para justificar esta entrada, que en ella se recogen todos los arquetipos conocidos y que quizá llegue el momento de desentrañarlos.

En los reinos donde Mozart tomaba la inspiración -quizá también Pitágoras y algún otro iniciado como William Blake- había una vez un príncipe con una mirada de ojos negros que derretía las piedras. Su piel fina de color entre café y chocolate irradiaba al moverse la elegancia y la textura irisada de todos los colores conocidos en aquella dimensión, transparentes y limpios como el agua del arroyo donde un día se originó la vida…
Cuando regresaba de sus expediciones, yo buscaba su compañía y le lavaba los pies con la devoción de una virgen que se sentía sanada con aquel tacto y con aquella mirada deslumbrante. Era como acompañarle a cada batalla y se me ensanchaba el pecho con cada triunfo. Él sólo me miraba, pero yo podía escuchar su voz de cacao y pimienta contar preciosas historias épicas, llenas de luz, oro y diamantes… Era delgado y tenía una presencia dulce y regia.
Un día, mientras le cuidaba los pies como si le acariciara el corazón, me explicó en el modo como el solía que la próxima campaña era más larga y más delicada. Iba a bajar a la Tercera Dimensión -yo no podía imaginarme qué era eso, pero intuía que se trataba de algo emocionante- y que creía que yo también estaba preparada, pero sólo yo podía decidir si quería asumir ese reto. Me advirtió que no iba a ser fácil pero que nos acabaríamos encontrando y que no sabía cómo pero nos reconoceríamos casi inmediatamente. No sé si acepté enseguida o si esperé a echar de menos su presencia radiante y benéfica. De entonces a acá han debido pasar muchas cosas, no todas bonitas ni -menos aún- interesantes pero no me acuerdo bien; creo que hice un pacto, y que para validar la calidad de mi compromiso tuve que entregar casi todos los registros de mi memoria. Creo también que esa medida servia para paliar el dolor de la añoranza…

La primera vez que vi a Joseph, recluido en un orfanato en Etiopía, no pude sostenerle la mirada, ni entendí como se me estalló súbitamente un nudo del corazón en un llanto infinito.
Ahora voy cada día a darle de comer y nos miramos a los ojos. Me derrito. No puede hablar ni moverse de su camita, pero me cuenta historias que parecen relatos de ciencia ficción con su voz de príncipe, de pimienta y cacao, y me deja que le acaricie los pies…
…a veces me pide que le tararee algo de Mozart y yo obedezco y me dejo transportar allí donde sólo él y yo sabemos…

(Goba, Etiopía, 20 de Noviembre de 2014)

The Emperor too (El Emperador también)

Dejando de lado en lo posible argumentos manidos y renunciando absolutamente a escribir una tesis, me permito este “pronto socorro” (una expresión que le robo a Graciela Figueroa, maestra de tantas cosas) no tanto para posicionarme en este delicado tema que ha segado sólo en España y sólo en lo que va de año 44 vidas, sino para intentar dar asiento a la desazón que me produce la agitación de odios, en nombre del poder femenino.

Y, sin ser una tesis y sí sirviéndome para hablar del Tarot, que es de lo que se trata esta web, voy a decir que el poder femenino terrenal, que es el que encarna La Emperatriz, es precisamente integrador, inclusivo, nutridor, vital, acogedor, generoso… puedo seguir escribiendo montones de adjetivos, siempre que no impliquen nada excluyente. Cualquier cosa menos excluyente. Y por ese poder y con ese poder ella se regala, pare y amamanta; no por abnegación sacrificada sino porque está en su naturaleza, como lo está relacionarse en paz con su mundo sensorial y con sus sentimientos. Pero genera vida gracias también al Emperador, del que disfruta y al que se regala también por naturaleza y desde luego sin ninguna vocación de sacrificio -ella es experta en disfrutar.

A diferencia de La Emperatriz, El Emperador, el poder masculino terrenal arquetípico, sabe de fronteras, de números, de contención, de proyección de futuro, de dirección, de grados, de plazos, de cuidado del patrimonio, y de todo un montón de otras herramientas de organización imprescindibles a la vida, necesariamente excluyentes muchas veces. Y la salud de El Emperador se reconoce precisamente porque nada en todas esas herramientas es su propósito existencial, sino solo el instrumento. El propósito, exactamente igual que en el caso del arquetipo femenino, es la vida misma.

Pasa que una y otro están en todos y cada uno de nosotros, del todo, y pasa que es en nosotros donde pueden sanarse y donde piden estar sanos. Y eso es tanto como decir tener una relación sana con los dos arquetipos internos: que a La Emperatriz interna se le permita serlo en toda su grandeza, en toda su capacidad para la seducción, para el disfrute, para darse y para dejarse adorar y cuidar, y que El Emperador pueda desempeñar su misión directiva, proactiva y de visión de futuro; ambos de la mano y enfocados a que la vida medre en el mejor ecosistema. Y a esa vivencia interna le corresponde un reflejo de realidad parecido.

Por supuesto que una Emperatriz que se precie tiene que defenderse de un Emperador loco o abusador; está obligada y además por el bien de todos, claro que sí. Pero es importante que entre a su propia sanación si es que ha sufrido alguna consecuencia y sobre todo es capital que su propia sanación no incluya intoxicarse de los malentendidos neuróticos a los que hemos llegado (buscando el dominio o el desprecio de lo masculino por ejemplo) a causa de la tan traída y llevada cultura patriarcal, que llevó a negar y a aplacar lo que no se ajuste al pensamiento único o a una forma concreta. El peor de los malentendidos por extendido y perverso está orientado a torcer el entendimiento para  considerar que el dinero y otros artificios excluyentes son el sentido último de la vida en lugar de herramientas útiles.

Si la conquista de una plaza y de lo necesario para cubrir todo lo que la tribu requiera es una vocación natural del Emperador, su neurosis es un afán de invasión, posesión, dominio y control a cualquier precio, que hasta se le olvida que todo se trataba de la vida y de organizar para la vida. Y para todo tiene razones -hasta para explicar y justificar los motivos de una guerra, algo que en su sano juicio no concebiría de ninguna manera.

Quiero desde aquí por eso arropar y valorar todos los trabajos que se llevan a cabo a través de tantos círculos en favor de la sanación de la sensibilidad y los valores femeninos, desde la consciencia plena de que llevamos una herencia de ya muchas generaciones -no hace falta acudir a las posibles re-encarnaciones- de sumisión y ninguneo, lo que supone no sólo una injusticia manifiesta para nosotras sino una pérdida para la humanidad. Las secuelas directas e indirectas del Patriarcado han traído consigo una ausencia de autoestima generalizada en las mujeres, entre otros signos de su propia neurosis, que es precisamente con la que se retroalimenta la locura del Emperador. Pero sobre todo han traído un desequilibrio que no puede rectificarse tomando a lo masculino como modelo, y menos en este punto enfermo de lo masculino.

Todo mi refuerzo y mi amor a todos los trabajos de empoderamiento femenino, agrupadores, nutridores, sanadores, cuidadores y reconciliadores con la propia sensibilidad. Y que incluyan mantener a raya a los locos. Pero, por favor, que no sea en nombre del poder femenino tratar de imponerse a lo masculino, porque eso es un gesto que enferma, que nos enferma a todos. Es un gesto que toma como modelo no solo al Emperador, sino a uno que ha perdido el norte y la razón.

Propongo por eso que los trabajos de sanación de La Emperatriz se centren en rescatar sus todopoderosas y revitalizantes virtudes sensoriales, así como su vocación agrupadora y nutridora, desde espacios de cuidado y seguridad, pero recordando que se trata de ella, de su capacidad de disfrute, de acogida, de generación de vida. Desde ahí, lo natural es que se dé la mano con quien tenga su misma talla grandiosa, alguien en cuya contención poder descansar confiadamente.

Pero lo que me parece imperativo es una sanación masiva del Emperador, el que maneja el mundo de lo concreto y que ha perdido la visión de la vida y del futuro del Planeta, pero también al interno de cada uno, de cada una, porque la neurosis de la posesión y del dominio parece habernos dominado y poseído a todos.

…me imagino ahora un mundo donde organizar y conquistar le dé la mano a sentir y a nutrir; un mundo donde las ideologías, las religiones, los dineros, las fronteras y las leyes sean, de entrada, para el cuidado de la vida… Me imagino, sin proponérmelo, un mundo sin víctimas ni verdugos; un mundo donde emperatrices y emperadores se miran a los ojos con salud y respeto, también donde no se entienden. Y no soy la única que se lo imagina un mundo así, estoy segura.

 

 

 

XV. El Diablo, la paradoja insoportable

Me parece necesario reseñar pronto en este periplo, a modo de confesión, que cuando empecé a estudiar el Tarot, la carta XV. El Diablo, se me hacía insoportable. Tanto así que yo la habría suprimido del mazo; no sólo no me aclaraba nada sino que adivinaba en ella un efecto tan inmanejable que me enredaba cada vez más. No voy a decir que ahora sea de las que más me gustan pero debo reconocer su pertinencia imprescindible. Sobre todo, creo que la apertura que he necesitado para aceptarla como un hecho en mí y en todo cuanto requiere sanación en algún grado, me ha servido inconmensurablemente y además me ha llevado a conocer especialmente bien esta carta y todo su utilidad.

En mi propósito de recomendar libros, extraigo un texto de El Tarot y el Viaje del Héroe, de Hajo Banzhaf cuya lectura es un disfrute y una fuente extraordinaria de conocimiento y de inspiración y que, en concreto, me empezó a ayudar a reconocer el arcano XV. El Diablo más allá de una negrura densa terrorífica y, sobre todo, ajena a mí y a todo lo que tuviera que ver conmigo. Precisamente yo había dejado de fumar en esa época de un modo que muy bien podía tener que ver con lo que refleja el texto. Más allá de lo que consciente o inconscientemente hice en ese trayecto que resultó ser definitivo y que a aún me parece milagroso, sí que me había dado cuenta de que cada vez que una emoción amenazaba con asomar, fuera bonita o fea, fuerte o floja, esperable o sorprendente, yo me encendía un cigarro. Cuando me di cuenta tan claramente de eso, me propuse respirar ampliamente en ese momento y no ahogar nada de lo que se me moviera, aunque no me gustara. Pero no me proponía exactamente dejar de fumar, sino reservarme a hacerlo cuando fuera un placer, que para mí lo era muchas veces al día. Lo curioso es que con ese ejercicio -no de dejar de fumar sino de permitir la expansión de lo de cada momento- y con otro que consistió en convertir casi en un rito silencioso cada pitillo de los placenteros -no valía hacer otra cosa mientras fumaba, como si fuera una meditación- el tabaco se fue distanciando de mí hasta que me abandonó por completo. Desde más de dos paquetes y medio al día a cero en un proceso que no sé cuánto duró pero no menos de seis meses, y en el que lloré, cambié de alimentación, de trabajo, de casa, de amigos… Definitivamente, no es verdad que uno sea adicto para toda la vida porque nuestra naturaleza esencial es sana; lo que pasa es que no siempre se está condiciones de asumir las transformaciones y riesgos que comporta un camino tan comprometido con la propia esencia. Somos una unidad hecha de tantas cosas que ni nos imaginamos cómo se afectan unas a otras hasta que rompemos un hábito; ahí la aventura que se desencadena nos moviliza en todos los órdenes.

Ya he explicado por qué elijo este fragmento. Sólo me queda invitar a leer el libro entero, si es que lo han vuelto a catalogar:

“…Detrás de cada adicción hay una búsqueda que ha fracasado. Las conexiones son normalmente suprimidas tan radicalmente, que al final ya no sabemos qué era lo que buscábamos. Con frecuencia, incluso, ni siquiera somos conscientes de haber estado buscando algo. Solo percibimos las consecuencias, como que continuamos fumando a pesar de haberlo dejado en numerosas ocasiones. Al menos, en la primera mitad del camino tratábamos de resolver estos problemas con el método `masculino´de deshacernos de ello, según el dicho `si quiero, puedo´o `sería de chiste que no consiguiera controlar este tema´. Aparentemente hay quienes consiguen llevarlo con éxito a la realidad. Con gran dureza suprimen los síntomas y creen haber solucionado el problema completamente. Pero ésta no es la verdadera solución. Ningún fumador se convierte en no fumador de esta manera. Más tarde o más temprano, el problema generará nuevos síntomas para que no lo olvidemos, y rara vez la conciencia reconoce las conexiones. Muchas personas se apean antes de haber llegado tan lejos, haciendo fracasar de esta forma sus buenas intenciones que, como todos sabemos, siempre han empedrado el camino del Infierno. Y aquí es exactamente donde nos encontramos ahora.

El problema real está aquí, en el mundo de las sombras. Cuando lo solucionamos, también el síntoma se cura. Es difícil identificar el verdadero problema, encontrar lo que realmente estamos buscando, esos aspectos no vividos que se encuentran en nuestro interior y que quieren nacer a la vida. El sistema menos eficaz para hacerlo es reflexionar y darle vueltas y más vueltas en nuestra mente ya que nuestra conciencia continuará haciendo sugerencias que excluyen todo lo que considera negativo y que `por sobradas razones´ha sido separado. El ego se siente muy amenazado por lo que no tenemos y, como consecuencia destierra los aspectos rechazados, enviándolos al mundo de las sombras. Es más, nuestro ego preferiría `estar muerto´antes que permitir que esta parte de nosotros mismos tenga acceso a la conciencia. Aún así, el yo, que quiere guiarnos hacia la totalidad, hará lo posible para que encontremos lo que estamos buscando: ello ocurrirá aunque nuestra conciencia se oponga, negando tozudamente que estos aspectos censurados puedan tener algo que ver con nosotros. Si deseamos alcanzar este conocimiento, lo que de verdad nos ayudará será observar atentamente cualquier cosa que encontremos de forma reiterada, los temas que con frecuencia nos preocupan o el contenido de nuestros sueños.

Si nuestro intelecto no se resiste al conocimiento interior, permitiéndonos comprender que huir no es la solución, y que el tesoro escondido puede estar en aquello que nos indigna y nos saca de quicio, entonces hemos alcanzado la meta. Y, por extraño que parezca, comprender la solución de este problema no es esencial. Es suficiente con que suceda lo correcto. Esto quiere decir que nuestra adicción se solucionará en el momento en que demos los pasos correctos, aunque no percibamos lo que está ocurriendo o no entendamos cómo se relacionan estos dos temas…”.  Hajo Banzhaf

Aprovecho, al hilo del contenido, para publicitar el Tarot como apoyo a la sanación de las adicciones por el camino iniciático que propone el autor, así como las terapias que incluyan la dimensión corporal de la persona, porque contribuyen a impulsar los pasos adecuados en lo concreto con independencia de entender o no de qué se trata lo que nos ha llevado hasta allí.

 

 

V. El Hierofante: La maestría descuadra por definición

Igual que hubo un día en el que tocó ir a la guardería y comprender que la vida era más ancha y más compleja que lo que sucedía en casa, ahora toca aceptar que venías limitando la percepción de la realidad, incluida la de ti mismo, y por lo tanto también tu margen de maniobra; y que todo está empujando para que salgas de ese cascarón. Ha salido el Hierofante, un maestro que busca tu propia maestría por caminos no siempre fáciles pero que no tienen marcha atrás, porque cuando haces -vives, percibes, ves…- algo nuevo, es imposible ya pretender que todo estaba en la cuadrícula conocida. 

Aprender es aceptar que nada puede volver a ser lo mismo, que lo viejo ya pasó, que ahí no cabes sin enloquecer y sin hacerte daño. El Hierofante, El Papa, el Sumo Sacerdote, el Pontífice, es un Puente a tu sabiduría y es también el autor de la crisis que supone que los límites conocidos eran filfa y que todo lo que se apoyaba ahí queda cuestionado, mientras que lo nuevo aún no parece dibujarse. La sensación de vértigo de un puente colgante puede ser a veces tan grande que te lleve al empeño de reajustar lo viejo -la peor y más enloquecedora de las imposturas. O a tener la fantasía de que estás avanzando por el puente a tu lugar cuando lo único que pasa es que te está recorriendo un vértigo que te genera esa sensación.

El conocimiento que tiene el Hierofante es inspirado, para el momento, para el discípulo, y está orientado a reconectar al discípulo con su propia maestría, a liberar en él sus propios dones, así que no se encarga de transmitirle un cuerpo doctrinal porque eso sería otra cuadrícula, sino despertarle el deseo genuino de activar todo su potencial.

De las cartas que voy sacando día a día en Facebook por azar, si es que eso existe, me he detenido en ésta para seguir estrenando este blog porque parece que arrancó con el leit motiv del aprendizaje.

Y voy a cerrar aquí confesando que me da vértigo la anchura que está cogiendo mi trabajo con las cartas del Tarot. No sé si será un talento mío pero por ahora es una vocación clara y un compromiso radical.

Gracias infinitas a todas las ayudas porque toman dimensiones que nunca habría podido anticipar.

Que sea un día para acoger todo cuanto disuelva las orejeras, venga de quien venga, y puedas dar la bienvenida a lo que te descuadra porque, aunque te dé vértigo, está en el camino de tu realización, que es de lo que se trata. Feliz día de Todos los Santos (en sánscrito santo, sabio y sano es la misma palabra). Feliz día de Todos.